El baño del rey

Louis_XIV_of_France

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

(Especial de año nuevo)

Antigua es la tradición que establece que todo gentilhombre que se precie de serlo, luego de velar sus armas rezando toda la noche para renovar sus votos, se bañe por lo menos —por lo menos— una vez al año. Continuar leyendo

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Instrucciones para joder a Alberto Espino

Durmiendo la mona en el Municipio.

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Todo comenzó cuando llegué muy desvelado al trabajo, para variar.

Había un cheque enorme de esos de plástico que salen en la tele en ceremonias lacrimosas donde el alcalde le entrega un dinerín a una familia pobre y esas cosas, ya sabéis, y todo lo que yo quería era dormir sobre ese chisme, pero Dios no endereza jorobados ni cumple caprichos y se me apareció Juan Diego en calzones: Continuar leyendo

La piñata

Por: Maribel R. y Elko Omar Vázquez Erosa

piñata

Gracias a que sus padres trabajaban en una aerolínea muy importante Isabel y Pedro viajaban con holgura entre España y México y al llegar las vacaciones de diciembre se decidió que las pasaran en este último país donde sus madres organizaron una de las tradicionales fiestas navideñas a las que se conoce como posadas y que, según se dice, fueron creadas para competir con los festejos que los aztecas realizaban en honor a Huitzilopochtli, el dios guerrero. Continuar leyendo

El hombre que odiaba a Santa

Imágenes fuertes de la muerte de Santa (se pide discreción a los lectores).

Imágenes fuertes de la muerte de Santa (se pide discreción a los lectores).

(A Merry Christmas story)

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

—¡Aquí Águila 15! ¡El objetivo se aproxima a las 11 y media a un kilómetro en medio de un fuerte contingente armado! ¡Repito! ¡El objetivo se aproxima a las 11 y media a un kilómetro en medio de un fuerte contingente armado! ¡Cambio! Continuar leyendo

Jis bak!

Jis bak

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Satanás estaba cagado de la risa: el panzón engreído se había presentado como un discípulo de Talleyrand (a quien por cierto su oscura majestad temía) y como tanto lo había hecho reír le permitió que volviera al mundo para atormentar a los pobres ciudadanos de Rancholandia. Continuar leyendo

La muerte del procer

obituario

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Cuando falleció el gobernador constitucional de Rancholandia, don Epifanio Alatorre, cualquier hubiera dicho, como ocurre después del deceso de los políticos, que la ciudad estaba desoladísima debido a la multitud de condolencias que los lambiscones publicaban en los periódicos, pero los niños jugaban, los perros se orinaban en los postes y a nadie le importaba una mierda en realidad. Continuar leyendo