Bécquer en la oficina

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El gran poeta, Gustavo Adolfo Bécquer, grande entre los grandes, posando en traje de domingo en algún paseo de alquiler para fingirse un autor de éxito

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Gustavo Adolfo Bécquer llegó a la oficina de Bienes Nacionales con una terrible resaca. La noche anterior había bebido un poco más de la cuenta y sus febriles pensamientos lo habían llevado a recorrer las calles de Madrid persiguiendo quimeras, rayos de luna y fantásticas visiones. Continuar leyendo

Acerca de los antropólogos

acerca de los antropólogos

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

En México (no sé en otros países) los antropólogos son tan abundantes como la mierda y todos están cortados con la misma tijera. Visten ponchos, pantalones de mezclilla sucios, usan unas barbas enmarañadas y pontifican acerca de las virtudes del marxismo mientras beben vinos caros en restaurantes y bares de moda y sueltan perlas como: Continuar leyendo

Molestando a Lutero

Lutero, con la cara de cochino que lo caracteriza (ufa, me salieron las raíces ibéricas).

Lutero, con la cara de cochino que lo caracteriza (ufa, me salieron las raíces ibéricas).

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Me encanta fastidiar a los burgueses[1]. Me temo que un día de estos me van a matar por ello. Mientras tanto os divierto:

Todo ocurrió en Temósachi, estaba yo muy ebrio y acababa de leer a Mafalda. Merced a una situación que se explica mediante la física cuántica (un día os explico esas fascinantes teorías) me vi de pronto en una habitación sombría de paredes gruesas, de piedra. Continuar leyendo

Recorriendo «Sibaris»

sibaris

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Cuenta Cicerón, o Séneca, no me acuerdo y qué flojera volver a leer tamaños tratados aburridísimos[1], acerca de un hombre voluptuoso que, viajando a bordo de una litera en la que bebía vinos deliciosos, preguntaba a sus esclavos:

—¿Estoy parado o estoy acostado?

Luego de esa anécdota digna de Wilde el aguafiestas de Cicerón o Séneca (ya os dije que no recuerdo) continúa con una pesada disertación acerca de la virtud y otros soporíferos. Continuar leyendo

Las infinitas razones para odiar el periodismo

las infinitas razones para odiar al periodismo

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Con algunas descripciones de su fauna nociva

Ser periodista es tomar la librea del criado y pasearse ufano por la plaza. Es zaherir a don Quijote en el nombre de Sancho Panza y optar por una religión, por una moral de esclavos en lugar de realizar un ideal. Ser periodista es convertirse en un obrero a destajo de las letras. Continuar leyendo

Operacion Marrufo

A la izquierda Víctor Marrufo, en medio Pamela de Anda y a la derecha alguien que parece ser Paul McCartney o Engelbert Grijalva. La foto ha sido tomada sin permiso (¡demándame, Víctor, demándame!).

A la izquierda Víctor Marrufo, en medio Pamela de Anda y a la derecha alguien que parece ser Paul McCartney o Engelbert Grijalva. La foto ha sido tomada sin permiso (¡demándame, Víctor, demándame!).

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Luego de la quiebra de los negocios familiares gracias a las políticas de uno de tantos de entre la interminable fila de payasos que se han sentado en la silla presidencial de México —en este caso Carlos Salinas de Gortari— mi papá tuvo que arreglar unas pensiones para que viviéramos de ellas en lo que pensábamos qué hacer. Continuar leyendo