Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Mi abuelo materno, Papá Rubén, era un hombre romántico, de esos que ya no hay, y su musa era Mamá Carmita. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Mi abuelo materno, Papá Rubén, era un hombre romántico, de esos que ya no hay, y su musa era Mamá Carmita. Continuar leyendo

Mi primo Alger (derecha) me mira (izquierda) preguntándose sobre los insondables designios de los dioses que, en su capricho, le han mandado un demente como primo
Cuando mis padres me llevaron a Chihuahua, tan lejos de Dios y tan cerca de los gringos, como diría don Porfirio Díaz, dejé de ver a mi querido primo Alger durante seis largos meses. Al encontrarme de nuevo con él fue tanta mi emoción que me saqué de la boca el chicle que mascaba y se lo pegué en la frente. Continuar leyendo
Remitente: Elko Omar Vázquez Erosa. Chihuahua, México.
Destinatario: Enrique Peña Nieto, presidente de la República. Los Pinos, México.
Queridísimo Quique:
Antes que nada quisiera felicitarte porque has conseguido que este pueblo lleno de malagradecidos, “hijos de la prole”, como diría tu hija Paulina, abandone gradualmente su grosero materialismo y vuelva los ojos, de nuevo, a las cosas espirituales, y es que tus drásticos ejercicios filosóficos motivan por todos lados a que la gente escudriñe los cielos y aguarde prodigios ya que se ha soltado el rumor de que “si los pendejos volaran oscurecerían el cielo” y esperan verte aparecer, ingrávido y triunfante, al frente de todo tu gabinete y de las cámaras de diputados y senadores[1]. Continuar leyendo
(Ilustre benefactor de la humanidad)
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Entre las figuras luminosas que engalanan las páginas de los libros de historia destaca John Montagu, IV conde de Sandwich (n. 3 de noviembre de 1718, m. 30 de abril de 1792), como si un hada hubiera trazado su nombre con hermosos garigoles en oro y grana sirviéndose de un pincel encantado. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
—M’ijo, traigo ganas de comerme unos tacos de barbacoa. Si vas por ellos yo invito –dijo mi papá, que había despertado inusualmente generoso.
Era una mañana de domingo fresca y fragante como el césped recién cortado, risueña como la Gioconda y linda como una flor.
Ordené la barbacoa, que me despacharon más rápido que ipso facto y me encaminé de regreso a casa, silbando alegremente. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
A pesar de los honestos esfuerzos del Gobierno por abatir la inseguridad (no se rían, señores: ¡Respeten! ¡Respeten a las autoridades!) el robo de mi vehículo y una serie de descalabros económicos constituyen una pasajera perturbación atmosférica que ha hecho de mi un asiduo del transporte público, lo que me ha permitido realizar profundos estudios en el ámbito de la zoología urbana. Continuar leyendo
Destinatario: Yorick, bufón y actor dramático. Dinamarca, fosa común.
Remitente: Elko Omar Vázquez Erosa, Chihuahua, México.
Querido Yorick:
Meditando acerca de la brevedad de la vida recordé ese estilo de monumento funerario del que tú mismo eres un ejemplo en la literatura y que tanto furor despertó a principios del Renacimiento. Continuar leyendo

A la izquierda Víctor Marrufo, en medio Pamela de Anda y a la derecha alguien que parece ser Paul McCartney o Engelbert Grijalva. La foto ha sido tomada sin permiso (¡demándame, Víctor, demándame!).
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Luego de la quiebra de los negocios familiares gracias a las políticas de uno de tantos de entre la interminable fila de payasos que se han sentado en la silla presidencial de México —en este caso Carlos Salinas de Gortari— mi papá tuvo que arreglar unas pensiones para que viviéramos de ellas en lo que pensábamos qué hacer. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Para variar estábamos sin blanca, pues como diría mi padre:
—Si a ustedes los filósofos, soñadores y poetas alguien los sacudiera agarrándolos de los tobillos, sólo les saldrían cinco pesos para el camión, un trozo de lápiz y un peine inexplicable. Continuar leyendo

Por: Elko Omar Vázquez Erosa
A un lado de mi negocio, en las escaleras de Soriana Saucito que dan a la avenida Francisco Villa, todas las mañanas don Chuy, santo patrón de los crudotes, abre su puesto de barbacoa: le queda tan buena que los mismos dioses del Olimpo acuden a comprarle disfrazados de mortales. Continuar leyendo