Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Leyendo a Tolkien, quien me parece tan inferior a Robert E. Howard, por mucho que digan los críticos, encuentro un par de páginas bellas donde se describe el amor desesperado de Aragorn por Arwen. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Leyendo a Tolkien, quien me parece tan inferior a Robert E. Howard, por mucho que digan los críticos, encuentro un par de páginas bellas donde se describe el amor desesperado de Aragorn por Arwen. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Eres la tarde que sueña en la distancia y una lágrima que resbala, suavemente, por mis mejillas: Ratoncita, Pajarillo, Amor Bonito, tenue llovizna en el amanecer perfumado con sueños y poemas dulces, con una copita de vino que invita a detenerse en el suave contorno de tu rostro, en todas las palabras que nos hemos dicho, en todos los instantes que atesoro. Continuar leyendo
By: Elko Omar Vázquez Erosa
Versión en español en este enlace:
https://voluptuosidadeslapalabra.com/2015/04/10/1424/#more-1424
The bad is that before falling in love with the mouse girl I was absolutely lost for Zeena Lavey. I sent her letters, poems and things like that, so Mr. Fields warned me: Continuar leyendo
Por: Juan Manuel Campos Ornelas
I
El reloj despertador sonó a las 2:30 a.m., era la hora de dejar Internet e irse a dormir ya que al día siguiente entraba a las 8:00 a.m. a trabajar… y los ojos le ardían. Continuar leyendo
Los rascacielos infinitos
Por: Maribel R. y Elko Omar Vázquez Erosa
Mientras vago por las escaleras de este edificio ruinoso, escaleras en espiral que a veces terminan abruptamente en una pared, por lo que es preciso saltar el pasamanos y entrar a otra espiral que suele conducir a habitaciones enormes y decrépitas, plenas de libreros polvorientos, de cajas con cosas antiguas, de ventanales clausurados con ladrillos y cemento, me pregunto por esta soledad desapacible. Continuar leyendo
Por: Salvador Joel Ramos Flores
Al hablar con su voz tan profunda pero a la vez perturbada no pude más que callar y permitir que continuara; después de todo al fin conocería su versión de los detalles, cosa que concedió sólo a un selecto grupo a través de sus años de vida. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
I
—Hijo, bájale a las tortillas: te estás poniendo gordo —dijo mi mamá y yo me enojé.
—¿Qué? ¿Gordo yo? ¿Pero qué te pasa, mamá?
—Bueno… llenito. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
A los compadres don Lupe y don Remigio se les había ocurrido irse a Monterrey: recientemente divorciados, tenían buenas referencias acerca de las putas regiomontanas, así que decidieron partir: Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
“Qué tiempos tan frustrantes fueron aquellos años: tener el deseo y la necesidad de vivir; pero no la habilidad”.
Charles Bukowski, La senda del perdedor
Su rostro era tosco y, aunque de piel clara y con lindas pecas, ella tenía facciones de una bárbara totonaca (perdonen el pleonasmo) y a pesar de ello, o quizá por ello, me gustaba. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Entre mis múltiples fracasos y aciertos se me presenta —invariablemente— mi tendencia al politeísmo: mi desprecio natural a un poder único que ya de niño sentía cuando, por aquél entonces, tímidamente mi tío Dizán nos mostraba unos cómics basados en la Biblia. Continuar leyendo