Fotos para el blog

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Fotos para el blog

I

Encontrábame yo caminando con mi esposa, Britney Spears, a lo largo del malecón: nos habíamos comprado unos algodones rosas, de esos que se deshacen en la boca.

—¿Ya viste? —me dijo Britney, quien se encontraba bien acaramelada, reposando en mi hombro: en esa barca están paseando el papa Juan Pablo II, la madre Teresa de Calcuta y Ghandi: ¿no es inspirador? Continuar leyendo

Una delirante película de vampiros

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Una delirante película de vampiros 

Aunque no son infrecuentes las personalidades bizarras en el mundillo del cine todavía existen algunas que nos causan asombro ya que por sí mismas resultan un espectáculo inverosímil; tal es el caso del alemán Uwe Boll, considerado por muchos como el peor director cinematográfico y digno heredero de Ed Wood. Continuar leyendo

Te amo

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Te amo

Eres la tarde que sueña en la distancia y una lágrima que resbala, suavemente, por mis mejillas: Ratoncita, Pajarillo, Amor Bonito, tenue llovizna en el amanecer perfumado con sueños y poemas dulces, con una copita de vino que invita a detenerse en el suave contorno de tu rostro, en todas las palabras que nos hemos dicho, en todos los instantes que atesoro. Continuar leyendo

Los rascacielos infinitos

Los rascacielos infinitos

Por: Maribel R. y Elko Omar Vázquez Erosa

Los rascacielos infinitos

Mientras vago por las escaleras de este edificio ruinoso, escaleras en espiral que a veces terminan abruptamente en una pared, por lo que es preciso saltar el pasamanos y entrar a otra espiral que suele conducir a habitaciones enormes y decrépitas, plenas de libreros polvorientos, de cajas con cosas antiguas, de ventanales clausurados con ladrillos y cemento, me pregunto por esta soledad desapacible. Continuar leyendo

Berenice

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Berenice

“Qué tiempos tan frustrantes fueron aquellos años: tener el deseo y la necesidad de vivir; pero no la habilidad”.

Charles Bukowski, La senda del perdedor

Su rostro era tosco y, aunque de piel clara y con lindas pecas, ella tenía facciones de una bárbara totonaca (perdonen el pleonasmo) y a pesar de ello, o quizá por ello, me gustaba. Continuar leyendo