Un joven dios del vino

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

un joven dios del vino

Cuán fastidiosas se nos presentan las pequeñas pero múltiples obligaciones que nos impone la modernidad, ¿o debemos decir, postmodernidad malograda? Día con día nos vemos obligados a llenar nuestra cabeza con cientos de conceptos que en el fondo son pura basura, ya que no nos sirven para una mejor comprensión de las realidades inmanentes. Continuar leyendo

Vendí un libro

El autor, metido en los problemas de un super star encabronadamente guapo, intenta pasar desapercibido usando gafas oscuras

El autor, metido en los problemas de un super star encabronadamente guapo, intenta pasar desapercibido usando gafas oscuras

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

I

Cerré el negocio y suspiré:

—¡Dios!, un aristócrata y un artista de mi categoría no debería ser un maldito mercachifle, pero al menos no tengo jefe, nadie me grita y cuando llegue a la casa me voy a beber media botella de merlot, además de ver una película de terror, por ejemplo Quemaduras de cigarro. Continuar leyendo

Un gobernante ilustrado

Por alguna desconocida razón en la foto aparece el gobernador de Chihuahua, César Duarte. Sospechamos que el editor andaba pedo y, en tanto que no lo hemos podido localizar para que remedie tamaño desfiguro, "Voluptuosidad es la palabra" pide una atenta disculpa a sus lectores.

Por alguna desconocida razón en la foto aparece el gobernador de Chihuahua, César Duarte. Sospechamos que el editor andaba pedo y, en tanto que no lo hemos podido localizar para que remedie tamaño desfiguro, «Voluptuosidad es la palabra» pide una atenta disculpa a sus lectores.

I

La taza de café humeaba en el escritorio del gobernador de Rancholandia, don Epifanio Alatorre, quien atacaba con entusiasmo la enorme bandeja, llena a rebosar, de rosquillas de chocolate. Continuar leyendo

Carta a Lovecraft

lovecraft

Destinatario: H. P. Lovecraft. 598 Angell St. Providence, Rhode Island.

Remitente: Elko Omar Vázquez Erosa. Chihuahua, México.

Mi querido Howard:

Mis manos tiemblan de horror ya que la casa se ha llenado de presencias ominosas que provienen de una realidad putrescente, extraviada en los mares de la locura, más allá de los sueños de Cotton Mather y del lago de Hali. Continuar leyendo