Operacion Marrufo

A la izquierda Víctor Marrufo, en medio Pamela de Anda y a la derecha alguien que parece ser Paul McCartney o Engelbert Grijalva. La foto ha sido tomada sin permiso (¡demándame, Víctor, demándame!).

A la izquierda Víctor Marrufo, en medio Pamela de Anda y a la derecha alguien que parece ser Paul McCartney o Engelbert Grijalva. La foto ha sido tomada sin permiso (¡demándame, Víctor, demándame!).

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Luego de la quiebra de los negocios familiares gracias a las políticas de uno de tantos de entre la interminable fila de payasos que se han sentado en la silla presidencial de México —en este caso Carlos Salinas de Gortari— mi papá tuvo que arreglar unas pensiones para que viviéramos de ellas en lo que pensábamos qué hacer. Continuar leyendo

Un viaje a Temósachi

Elko2 055

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Para variar estábamos sin blanca, pues como diría mi padre:

—Si a ustedes los filósofos, soñadores y poetas alguien los sacudiera agarrándolos de los tobillos, sólo les saldrían cinco pesos para el camión, un trozo de lápiz y un peine inexplicable. Continuar leyendo

¿Mande?

mande

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Harto de trabajar como ejecutivo senior en Inglaterra Bonifacio Domingo Rodríguez decidió regresar a su país ya que extrañaba un poco de corrupción y los ingleses le parecían unos eróticos anales insufribles, tan rectos, tan rectos, que todos deberían llamarse “Anito”, y es que como México lindo y querido —y como Nigeria— no hay dos. Continuar leyendo

La guerra de las calabacillas

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Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Durante su visita al rancho «El Refugio» Miguel Ramírez se fijó en las calabacillas silvestres que crecían por doquier, del tamaño de una bola de billar, y me preguntó:

—¿Se comen?

—No, son muy amargas, pero pueden utilizarse para una buena batalla como las que desarrollábamos, en los buenos tiempos, mis primos Laura y Tito y mi hermano Ricardo y yo. Continuar leyendo

El jardin secreto

jardin secreto

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Luego de ausentarse durante todo el semestre el licenciado Antonio García trataba de explicarnos, a través de una serie de tics y tartamudeos que lo hacían semejarse a un payaso mecánico descompuesto, que debíamos sacar copias al juego de hojas engrapadas que blandía ante los ojos atónitos del grupo. Continuar leyendo

Alejandro Lee y el bullying

Los extraños objetos que aparecen en la imagen no son los testículos petrificados de un rinoceronte albino, sino un par de guantes de box (nota del editor).

Los extraños objetos que aparecen en la imagen no son los testículos petrificados de un rinoceronte albino, sino un par de guantes de box (nota del editor).

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Desde que entré a la Secundaria 3015 la mayoría de los estudiantes me odiaron, sentimiento que, por mi parte, terminó siendo ampliamente correspondido. La rabia que me dedicaban probablemente se debía a una de las siguientes explicaciones: Continuar leyendo

Los pistoleros

pistoleros

A Western Story

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Gabriel Ávila y Juan Campos bajaron del vehículo para encargar unas hamburguesas en un puesto callejero.

—Dos hamburguesas con mucha salsa —encargó Gabo mientras lucía una pistola fajada en la cintura. El hamburguesero se apresuró a servir la orden al ver el arma y el rostro de sargento mal pagado de Gabriel: nervioso envolvió el pedido mientras Juan Campos, quien vestía una cazadora de piel negra, lo vigilaba hierático detrás de sus gafas oscuras. Continuar leyendo

El estanque

El estanque de el rancho El Refugio, en Temósachi, Chihuahua.

El estanque de el rancho El Refugio, en Temósachi, Chihuahua.

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

La vieja tina flotaba precariamente en el estanque con Laura, Tito y Ricardo a Bordo. Yo los miraba sentado en la boca del pozo.

—¡No te muevas tanto! —le dijo Laura a su hermano mientras utilizaba un palo a modo de pértiga.

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