Duendes en el frigorifico

principe nevera

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Cada vez que voy al refrigerador me pregunto si terminaré atrapado en un mundo fantástico lleno de monstruos, soldados, caníbales con cabeza de champiñón, selvas de frutas, verduras gigantes y otros paisajes imposibles que podrían ir a peor si tomamos en cuenta que en algún rincón de la nevera que desafía las leyes del tiempo y el espacio merced a ciertos principios de la física cuántica que sería enfadoso explicar aquí yacen seis latas de cerveza que no encuentro desde hace dos años. Seguir leyendo

Alger Erosa, un dios del rock

 

Mi primo Alger (derecha) me mira (izquierda) preguntándose sobre los insondables designios de los dioses que, en su capricho, le han mandado un demente como primo

Mi primo Alger (derecha) me mira (izquierda) preguntándose sobre los insondables designios de los dioses que, en su capricho, le han mandado un demente como primo

Cuando mis padres me llevaron a Chihuahua, tan lejos de Dios y tan cerca de los gringos, como diría don Porfirio Díaz, dejé de ver a mi querido primo Alger durante seis largos meses. Al encontrarme de nuevo con él fue tanta mi emoción que me saqué de la boca el chicle que mascaba y se lo pegué en la frente. Seguir leyendo

Leyendo a Bécquer

becquer

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Los días de lluvia son soñadores: entretejidos de nostalgia y pincelados con desdibujados fantasmas que acechan en la bruma nos invitan al recogimiento, a hablar en susurros o a buscar un rincón melancólico en el que no falte un cedro libanés, un cuervo y una banca de bronce llena de verdín. Seguir leyendo

Memorias de una tierra brava

memorias

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

I

Mi amiga Ivonne Legarreta me invitó a su fiesta de cumpleaños, así que me puse unos pantalones de mezclilla deslavados —con artísticos desgarrones en las rodillas— una camiseta estampada con el rostro de Alice Cooper, mi chamarra negra de piel, varios brazaletes de cuero con púas y remaches y una arracada en el lóbulo de la oreja izquierda, además de elaborar un peinado punk con cinco litros de gel y dos frascos de spray para completar mi look de l’enfant terrible. Seguir leyendo

Skeletor y Los Amos del Universo

skeletor y los amos

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

I

—¡Mamá! ¡Mamá! ¡Mamá! ¡Mis tíos apaches! ¡Mis tíos apaches! —gritó Julius al vernos trepados sobre las bardas en calzoncillos y con nuestros disfraces de indios. Mi hermano Ricardo y yo le devolvimos el saludo a Julius (quien nos había adoptado como tíos) porque no hay que defraudar a los fans, pero seguimos de largo toda vez que nuestra jerarquía podría disminuir si nos veían juntándonos con niños más pequeños. De pronto vimos en el patio de los nuevos vecinos una prodigiosa colección de juguetes exóticos. Seguir leyendo