Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Cada vez que voy al refrigerador me pregunto si terminaré atrapado en un mundo fantástico lleno de monstruos, soldados, caníbales con cabeza de champiñón, selvas de frutas, verduras gigantes y otros paisajes imposibles que podrían ir a peor si tomamos en cuenta que en algún rincón de la nevera que desafía las leyes del tiempo y el espacio merced a ciertos principios de la física cuántica que sería enfadoso explicar aquí yacen seis latas de cerveza que no encuentro desde hace dos años. Continuar leyendo









