Por: Elko Omar Vázquez Erosa
A veces mi madre me reclama que no soy un poeta de bodas, uno de esos escritores que hablan de puras cosas bonitas. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
A veces mi madre me reclama que no soy un poeta de bodas, uno de esos escritores que hablan de puras cosas bonitas. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Papá era casi tan guapo como yo: diríase una versión morena clara de este Apolo redivivo. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Algunos adolescentes son infumables, diríase unos monos lascivos y malvados, llenos de granos y oliendo insoportablemente a axila, que aguardan siempre la ocasión para molestar a los demás. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Espero en ti; pero casi desde que recuerdo el mundo me parece un avispero enorme, una colmena de insectos furiosos e incomprensibles donde la ternura, donde la voz no alcanza. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Satanás se encontraba jugando a la baraja con Hetty Green, Jean Paul Getty, John Elwes, Homer y Langley Collyer, entre otros distinguidos avaros, cuando el demonio Mammón irrumpió en la sala del trono: Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Derrotado por la vida camino por las calles de la ciudad horrorosa, bajo soles inmisericordes, africanos, inapropiados para mi pálido pellejo, y al embate del ruido que provoca el constante transitar de vehículos y personas. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
En este viejo, abandonado cine, y ante la luz intermitente del relámpago los posters polvorientos de Clark Gable, Sophia Loren, Lauren Bacall, Dolores del Río y otras reliquias, se iluminan. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
La casa… transida de silencios, de los silencios y las sombras que van tejiendo las nubes pesadas y negras: los figurines callados que se encuentran, llenos de polvo, en el dintel de la ventana, o sonríen, o lloran, o meditan en vano, congelados en un instante que se perpetúa en sus formas de cerámica. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa

El viejo laberinto tiene salas fascinantes, perfumadas, con jardines secretos donde fuentes de aguas multicolores reflejan constelaciones de otros espacios y otros tiempos. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
François le Sensualité, mejor conocido como “Pancho el Marica”, entró al consultorio de Madame Voltar —su patrona— para realizar el aseo y atender los mandados que la astróloga le encomendase; para su mala suerte la psíquica se había vuelto a inyectar una buena dosis de heroína o bien, se encontraba en uno de esos viajes astrales que realizan cada tanto los tenebrosos practicantes de las ciencias ocultas. Continuar leyendo