Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Platicando de cosas diversas con el M. M. salió la anécdota de que hace tiempo recibí una amenaza de muerte, a saber: Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Platicando de cosas diversas con el M. M. salió la anécdota de que hace tiempo recibí una amenaza de muerte, a saber: Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Antes me gustaba irme a los paisajes desolados. Una vez subí una pendiente entre la niebla y me puse a beber y a escribir poemas: parecía que en las brumas que se formaban entre los cerros aparecería un barco vikingo fantástico, o algo así.
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Al parecer este animal, pariente de Coelho, Carlos Cuauhtémoc Sánchez y otros escritorzuelos, que me asombra haya gente que se lo toma en serio en lugar de considerarlo a un lado de los comics de Condorito, del Libro Vaquero y del monje ése que vendió un Ferrari, quiso decir lo que se consignará a continuación. Ratón malo os lo traduce (Ratón se ha puesto tapabocas, guantes de goma y usa pinzas, claro, no os preocupéis por el Ratón que tanto sufre leyendo estas chingaderas puramente por beneficio de la humanidad, pese al ambiente tan tóxico): Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Sueñan tus ojos mis ojos y mis ojos sueñan los tuyos. Volar pudieran los míos para alcanzarte toda. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa

A veces me falta el aire; a veces mi mundo se llena de angustia cuando me despido de ella. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
En la red ocurren de las cosas más bizarras siendo el caso que conocí a una niña, una tal Dayrí con la cual, tras haber intercambiado un par de comentarios, me escribe un día: Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Ella, toda hecha de suavidades y fragancias, se hace bola en su camita y a veces, cuando hace mucho miedo, porque a veces hace mucho miedo como hace frío o calor, enciende su lámpara debajo de las mantas y se pone a leer o a escribir. Continuar leyendo

Fotografía tomada a través de un frasco plástico lleno de gel contra un galón de agua purificada color azul que pretende, con mucha imaginación, fingir las olas del mar, y es que siempre dije que cualquier pendejo podía ser fotógrafo.
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Entre las grandes ventajas de no trabajar como bestia, o sea, vivir parcialmente de tus rentas y escribir, se encuentra que te puedes pasar los dedos por los testículos luego de varios días sin bañarte y descubrir que en ti hay ciertos aromas marítimos. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Me molesta tanto que te hagan daño, señora de los sueños bonitos en los que mi alma se vuelve arabescos de púrpura y de bruma, de púrpura y de bruma, de los sueños dorados que buscando, una tarde en las montañas los sueños de tus ojos, desesperan. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Ellos huelen a incienso, se hacen de cruces frente a esos gallineros que llaman iglesias y luego se van por ahí.
Los hipócritas son como el hierro y el imán y se mienten a sí mismos: Continuar leyendo