Por: Maribel R.
Sus ojos se veían como perdidos, en otro lugar. Se movía de un lado a otro haciendo las cosas como por inercia y luego se retiraba robóticamente. Continuar leyendo
Por: Maribel R.
Sus ojos se veían como perdidos, en otro lugar. Se movía de un lado a otro haciendo las cosas como por inercia y luego se retiraba robóticamente. Continuar leyendo
Por: Maribel R. y Elko Omar Vázquez Erosa
I
Narra Uxía
Allí lo encontré, en la tierra de los sueños. Cerca del bosque había un río en el que yo acostumbraba mojar los pies. Apareció como salido de la nada, entonces me asusté y corrí a refugiarme en la cueva sagrada que cubría la cortina cristalina de la cascada. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
I
Acerca de los pajes y de los caballeros
En una humilde cabaña el caballero andante y poeta Brandán departía con su paje, el ratoncillo Ramón, a la luz de una vela de sebo, mientras ambos vaciaban una copa y un dedal de vino, respectivamente: Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
De los nacos nunca te puedes librar: los encuentras por todas partes con sus automóviles modificados que se ponen a bailar en los semáforos. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Cuando me encontraba en Madrid caminaba por las calles estrechas de la ciudad antigua, al mero estilo de Jack Sparrow por culpa de los excelentes vinos ibéricos y de uno que otro calimoche; de pronto una mujer bellísima, como suelen ser las españolas, me salió al paso frente a una casa cultural y dijo: Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
I
En el amor todas las cumbres son borrascosas.
Donatien Alphonse François, marqués de Sade
Caín: Letras… voces malditas… susurros de la noche. Aquellos días sepultados en el olvido yo te buscaba y al mismo tiempo quería huir de ti. Eras como un hermoso puñal hecho de plata amarga labrado con arabescos, y era tal la fascinación de verlo cortar mi carne… Continuar leyendo
Por: Maribel R.
Ya llevaba todo el día agotada y aún faltaban tres horas para el cierre. Mis tres supervisoras estaban en cabina de masaje y depilación repasando el trabajo de algunas aprendices. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Gonzalo y Aimée se presentaron en la casa de doña Gertrudis, madre de Aimée, para que los acompañara con el médico, quien les daría a conocer el sexo de su primogénito y, una vez en el consultorio la secretaria, Natalia, les dijo:
—El doctor Verdugo los recibirá en un momento. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
La ocurrencia de los movimientos epirogénicos y orogénicos tiene una consecuencia transversal en el ámbito terrestre y el paisaje se modifica merced a dichas fuerzas. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Como sombras chinescas, como helados cuchillos del silencio que en costas lejanas y agrestes de la luna bermeja proyecta el resplandor escarlata, y en el olvido los grises fantasmas, meros jirones de niebla, vanas promesas en el velo desgarrado de los sueños. Continuar leyendo