Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Se veía muy bonita; pero esa cosa jamás sirvió más que para dos cosas: para nada y para pura chingada.
Siento que Raúl Almanza (El Chumba) me estafó.
Me la vendió en 25 mil pesos de aquel entonces y le metí otros 25 mil pesos; yo no quería batallar, así que pregunté a los taxistas.
—¿Pues quién es el más fregón de los mecánicos eléctricos?
Y me recomendaron a un güero, panzón, quesque muy lanza, que parecía un chicharronero alemán. Continuar leyendo









