Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Antiguamente los dioses vivíamos del incienso, de pintorescos sacrificios que implicaban un cuchillo de obsidiana para acariciar tu axila, siempre sedientos de tu corazón. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Antiguamente los dioses vivíamos del incienso, de pintorescos sacrificios que implicaban un cuchillo de obsidiana para acariciar tu axila, siempre sedientos de tu corazón. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
El encantador discurso de la izquierda, semejante a un paseo por el atractivo turístico de Disney World en el que es posible ver muñequitos mecánicos con trajes típicos de muy diversos países mientras se escucha la canción “It’s a small world” ha provocado, entre otras cosillas, que el gobierno de Holanda abandonara el modelo multicultural ante la proliferación de barrios enteros sometidos a la “Sharia”. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Cuando me encontraba en Madrid caminaba por las calles estrechas de la ciudad antigua, al mero estilo de Jack Sparrow por culpa de los excelentes vinos ibéricos y de uno que otro calimoche; de pronto una mujer bellísima, como suelen ser las españolas, me salió al paso frente a una casa cultural y dijo: Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Como sombras chinescas, como helados cuchillos del silencio que en costas lejanas y agrestes de la luna bermeja proyecta el resplandor escarlata, y en el olvido los grises fantasmas, meros jirones de niebla, vanas promesas en el velo desgarrado de los sueños. Continuar leyendo
(Algunos apuntes desordenados sobre el origen de la espada)
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
I
Sin lugar a dudas Aníbal Barca hubiera derrotado a los romanos, pero genio sublime como era le tocó nacer entre cartagineses, un populacho de mercachifles de lo más odioso. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Como los árboles —transidos de sombras y silencio, de soles desvanecidos y de fantasmagóricas primaveras— las palabras; en eco transfiguradas las viejas promesas que imitando ánimas en pena de mi casa recorren los salones deslucidos al pronunciar un nombre. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Sin despreciar nada y sin afán de dárselas uno de muy exclusivo debo decir que soy mexicano por puro accidente, que soy un tallo trasplantado y que nunca estoy en mi lugar. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
En esta ocasión presentamos una carta de mi abuelo, Rubén Omar Erosa Cantón a su padre, el reconocido arqueólogo José A. Erosa Peniche, quien acababa de perder a su hija Aurora, mejor conocida como Lolita (a la vez hermana de papá Rubén), quien dejara huérfanos a Gabriel (el más pequeño), Carmencita, Elia y Leyla Alzina Erosa: Continuar leyendo

Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Haciendo un balance de mi vida me doy cuenta de que sólo soy un payaso siniestro que se ríe sobre las ruinas y, como diría Poe, entre las cenizas de la vergüenza y del crimen. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Los gallegos, pueblo colonizador de quienes me enorgullezco en descender únicamente son pendejos en los chistes mexicanos, chistes que por otro lado le encantan a los gallegos, lo que habla mucho de su generosidad y buen humor. Continuar leyendo