Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Mi vecino Bernie se creía cazador: era un tipo blanco; pero hablaba como los cubanos:
—O´e shico —y que la chingada. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Mi vecino Bernie se creía cazador: era un tipo blanco; pero hablaba como los cubanos:
—O´e shico —y que la chingada. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Ejemplo de un texto en prosa correctamente trabajado en Word. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
En caso de que no tengamos excelentes conocimientos para realizar una corrección ortotipográfica de nuestro texto podemos contratar a un corrector o bien pedir ayuda a una persona más experimentada que nosotros: es importante mimar nuestro texto lo más posible ya que será la carta de presentación de nuestro libro.
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Elaboración de un domi: oblando varias veces una hoja en blanco podemos obtener un cuadernito, que cortaremos con un abrecartas, una regla o una navajita, para ir viendo la distribución de nuestro libro.
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Deslumbrante de piedad
la mandrágora nace
a la sombra del ahorcado,
y grita si la arrancan
porque gusta alimentarse
de las almas olvidadas. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Arrastramos con el ratón la imagen hacia la plantilla.
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Asumiremos que no somos diseñadores profesionales, por lo que podemos aprovechar el programa Canva.
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Si no somos fotógrafos o dibujantes podemos solicitar a un amigo una imagen; pero si nos resulta imposible podemos utilizar el programa Pixabay, donde muchos fotógrafos ofrecen su trabajo de manera gratuita (también hay fotografías que tienen un costo).
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Tendrías que llegar, desconocida,
e invertir los papeles del cortejo
—es triste que en el fondo no me importe—
que en el fondo implore que no vengas;
y que no haya lágrimas,
y que carezca de ilusiones. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Los amores malditos
están hechos de ansias.
¡Qué de rayos les presta
la luna!, cual si fueran
arañas de plata. Continuar leyendo