Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Toda la tristeza de mis ojos
cabe en los tuyos cuando me miran
con ese dulce, tibio mirar, Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Toda la tristeza de mis ojos
cabe en los tuyos cuando me miran
con ese dulce, tibio mirar, Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Escucharía el mar
—lo escucharía por siempre—
lo escucharía dormido Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Incluso en medio de las trágicas ciudades
donde mueren los sueños bajo ásperos hielos, Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Es frecuente soñarte
en pálidos tonos acuarela
mientras cortas un ramillete, Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Acariciada por la espuma
la frágil nereida soñaba.
Mirando el paso de las naves
creía encontrar la respuesta
de los enigmas que graznaban
los abandos y las gaviotas. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
A veces no puedo evitarlo,
a veces, a pesar de las canas,
te veo como un niño extraviado, Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Nunca pudo conformarse en un soldado,
nunca pudo limitarse
a la condición de un animal gregario Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Noche encantada, esta pequeña
ciudad de juguete y fantasmas Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Nadie conoce
el valor de la vida,
y luego se van los seres, Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Cuando estaba en el Municipio de Chihuahua tuve una breve temporada (algo así como el 99.9 por ciento de todo ese tiempo) en el que me volví muy afecto a las bebidas espirituosas; siempre pensé que perdía mi tiempo escribiendo burradas; no obstante intenté no bostezar y hacer algo al respecto y escribía boletín tras boletín: la gente amaba mis boletines. Llegó el momento en que tenía un machote en el que vaciaba todos esos maravillosos boletines. Continuar leyendo