Numancia, 133 a.C. 7/60 (Morrigan)

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Siempre recordaré
el hedor de las calles de Numancia,
los días miserables
del cierzo aullando en las empalizadas.

Numancia desafiante,
Numancia en las memorias escarlata
que al paso de los años
se transforma en canciones y leyendas.

Días de lodo y fosos
que al ceñir una ciudad condenada
se volvieron la espina
y la peste… nuestras horas malditas.

Así los obligamos
a devorar la carne de sus muertos,
y nunca se rindieron,
y ofrecieron sus cuerpos a las aves.

Disponible en Amazon

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.