Mi primera cita

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Liliana

Se llamaba Liliana y ella era como una aguja clavada en mi corazón.

Como una aguja clavada en mi corazón.

Era rubia, de ojos verdes, como rubios y de ojos verdes han sido tantos de mis tormentos. Continuar leyendo

Los evangelistas

evangelistas

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

—M’ijo, traigo ganas de comerme unos tacos de barbacoa. Si vas por ellos yo invito –dijo mi papá, que había despertado inusualmente generoso.

Era una mañana de domingo fresca y fragante como el césped recién cortado, risueña como la Gioconda y linda como una flor.

Ordené la barbacoa, que me despacharon más rápido que ipso facto y me encaminé de regreso a casa, silbando alegremente. Continuar leyendo

Vendí un libro

El autor, metido en los problemas de un super star encabronadamente guapo, intenta pasar desapercibido usando gafas oscuras

El autor, metido en los problemas de un super star encabronadamente guapo, intenta pasar desapercibido usando gafas oscuras

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

I

Cerré el negocio y suspiré:

—¡Dios!, un aristócrata y un artista de mi categoría no debería ser un maldito mercachifle, pero al menos no tengo jefe, nadie me grita y cuando llegue a la casa me voy a beber media botella de merlot, además de ver una película de terror, por ejemplo Quemaduras de cigarro. Continuar leyendo