Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Llegarás de la noche,
ascenderé a tu reino de poesía
enterrando mis tristezas
para que de ellas surjan flores,
y mirando el azul de tus ojos
retornará la infancia. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Llegarás de la noche,
ascenderé a tu reino de poesía
enterrando mis tristezas
para que de ellas surjan flores,
y mirando el azul de tus ojos
retornará la infancia. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Fulvia,
te pierdes en el viento
que arrastra polvo del camino
y vuelve a las láminas
orquesta. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Papá siempre tuvo ese rostro hierático, mal humorado; a veces se iluminaba su rostro adusto con una sonrisa y era como ver los rayos del sol penetrando, rayito a rayito, un bosque oscuro; pero jamás pudo vencer la oscuridad que lo atormentaba y si bien se la pasaba sobrio la mayor parte del año, a veces le daba duro a la botella; al principio era encantador; pero luego se iba volviendo un ser terrible, lleno de sombras y fantasmas. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Hoy en la tarde el cielo comenzó a tronar muy fuerte y Amy me dijo que tenía mucho miedo.
—No te preocupes —le dije—, es el dios Thor que está golpeando las nubes con su martillo para sacar chispas y que caiga la lluvia para que estés fresca.
—¿Y po’ qué etá ese seño allá arriba, tío? Continuar leyendo
Reseña del libro Claroscuros de un Chihuahua musical
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Leer a Jesús Chávez Marín nunca nos deja indiferentes ya que, a fuerza de caminar por las calles de Chihuahua y por los senderos de su imaginación, él se ha convertido en una pincelada, en un engranaje sin el que no se explica esta ciudad de luces y sombras.
Por las páginas de Claroscuros de un Chihuahua musical transcurren los insomnios, y cito del texto El hotel del insomnio: Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Sin embargo se te iban las horas
y te volviste recuerdo en los caminos,
en los muros de tierra compactada.
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Te busqué por todas partes,
en las casas de adobe
y en los sueños rotos
del desierto. Continuar leyendo