Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Si pones atención (por cierto la entrada del primer párrafo no lleva sangría, maldita sea: ¿qué voy a hacer con esta basura de blog?) el grifo descompuesto ejecuta una sinfonía de cristal.
En realidad las hadas del grifo descompuesto se portaban tan mal que terminaron en la cocina de los poetas malditos.
Los árboles me escupen sus hojas amarillas: lo malo de tener responsabilidades es que el otoño deja de ser poético y se vuelve una cuestión de aspectos económicos.
