Por: Luis Arcas González
Nota del editor: Recogemos los pensamientos del maestro Arcas, vertidos en su muro durante el 2011, para que las generaciones venideras se aprovechen de los mismos.
11 de noviembre de 2011
Ayer perdí mi caballo blanco. Distraído, un lobo lo asustó y huyó. Yo estaba de espaldas, sentado, descansando de una cabalgada larga cuando oí su galopar al infinito. Continuar leyendo

