Por: Maribel R. y Elko Omar Vázquez Erosa
I
Mientras se encontraban de vacaciones en México Pedro e Isabel conocieron la casa del tío Lucio, ubicada en un pintoresco pueblecito tan tranquilo que los mayores dejaban divertirse a los niños casi hasta la media noche mientras ellos jugaban baraja o tomaban el fresco en el zaguán. Continuar leyendo
