Instrucciones para echar un sueñecito en la oficina aunque te estén vigilando con una fastidiosa cámara

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Asumo que usas lentes; pero si no los usas puedes adquirirlos, por un módico precio, en cualquier supermercado, o en una página china.

El siguiente paso es robarle a tu mamá, a tu tía o a tu hermana, o a quien se deje, un ejemplar de la revista Vanidades (de preferencia una edición antigua para que puedas leer alguno de los divertidos relatos de Elizabeth Subercaseux). Continuar leyendo