Muñeco, unleashed

muñeco unleashed

Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Visitar el patio de la casa de mi abuelo, papá Rubén, era adentrarse a una aventura en la jungla: se trataba de una casona antigua, ubicada en pleno centro de Mérida, Yucatán, con un patio trasero enorme en el que había un árbol de grosellas, dos de aguacates y un montón de piletas llenas de peces multicolores, pero era el habitante de la última pileta el que nos llenaba de asombro: se trataba de un lagarto algo más grande que un niño de cinco años.

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