Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Ebrio de ti,
para que me asuste la muerte
y me incite a abrir caminos
por los bosques de la vida. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Ebrio de ti,
para que me asuste la muerte
y me incite a abrir caminos
por los bosques de la vida. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
La fiesta agotó sus posibilidades y los últimos convidados desaparecieron. César esperaba, impaciente, el vacío de la estancia. ¿Qué era tan importante? ¿Por qué razón Alberto no podía esperar hasta mañana, cuando las burbujas del alcohol dejasen de fluir en su cerebro?
Alberto abrió la puerta de su estudio y, como un personaje de Óscar Wilde, extrajo un largo y fino cigarrillo, pues fumaba con placer de sibarita. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Y si ya no hubiese aire:
el amor de lobo transformado
en amor de oveja. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Era un palacio de luz
por donde vagaba una princesa
que nunca existió
—acaso en un sueño—. Continuar leyendo
Por: Elko Omar Vázquez Erosa
En sus horas secretas,
en los húmedos jardines,
presta a los rayos del sol
el deleite de la carne. Continuar leyendo