Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Mi amor ya no tiene el rostro de ella,
ni de estotra, ni de aquélla;
es sólo el fantasma de un sueño confuso.
Ya no me siento el héroe de la película,
pero un cínico que porta hiel en la boca.
Siempre cabalgando tras de ti,
sombra del arte carente de sustancia.
Los años pasan,
el cambio se vuelve más pesado
y cada día, aún más difícil.
La realidad se me presenta
como una arpía colérica por mis burlas,
por haberla ignorado.
Siempre cabalgando tras de ti,
insaciable y furioso,
mezclando tu recuerdo en la locura.
Amiga sin facciones, Muerte,
espero interminable, empalagosamente,
y ya sin pretensiones de ocultarlo.


