Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Tal vez Dios
te la mandó como cilicio
—amargo asunto el del poeta—.
Tal vez
como cera derretida en el altar,
rindiendo versos de mi sangre
a ese cortejo de las alas.
Tal vez
como bufón de reyes
cuyas lágrimas invitan a reír,
cuyas contorsiones y blasfemias
se toleran
para diversión de los banquetes;
tal vez como el bufón
al que los dioses
no pueden —al reír— tomar en serio.

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