Por: Elko Omar Vázquez Erosa
En tortuosos caminos,
a veces;
en un valle resguardado
por esfinges
y en la piel de las reinas
del desierto.
En los sueños de mirra y vino
que vendieron los poetas
—compañeros de ejércitos
que un día borró la arena—.
En la sangre derramada
de los dioses,
cuando fuimos presa
de novísimas visiones.


