Por: Elko Omar Vázquez Erosa

Él, desgarrado, con las manos hechas pedazos, con la sonrisa marcada en dolor.
Pagano, le miro —amo a mis dioses— no lo comprendo, no estoy del todo de acuerdo, pero no puedo dejar de sentirle tan cerca. Él, desgarrado, con las manos hechas pedazos, en el Monte Calvario, en la Cruz.

Pulsar imagen
