Por: Maribel R.
El tío Pepe ya tenía su edad, oía muy poco y su ceguera era total.
Solían sentarlo frente a su casa siempre con su boina para que no le quemase el sol. Continuar leyendo
Por: Maribel R.
El tío Pepe ya tenía su edad, oía muy poco y su ceguera era total.
Solían sentarlo frente a su casa siempre con su boina para que no le quemase el sol. Continuar leyendo