Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Cuando me encontraba en Madrid caminaba por las calles estrechas de la ciudad antigua, al mero estilo de Jack Sparrow por culpa de los excelentes vinos ibéricos y de uno que otro calimoche; de pronto una mujer bellísima, como suelen ser las españolas, me salió al paso frente a una casa cultural y dijo: Continuar leyendo
