Por: Elko Omar Vázquez Erosa
Harto de trabajar como ejecutivo senior en Inglaterra Bonifacio Domingo Rodríguez decidió regresar a su país ya que extrañaba un poco de corrupción y los ingleses le parecían unos eróticos anales insufribles, tan rectos, tan rectos, que todos deberían llamarse “Anito”, y es que como México lindo y querido —y como Nigeria— no hay dos. Continuar leyendo
